Álvaro Aragón Ruano, investigador de este grupo, acaba de publicar el capítulo titulado «Las compañías comerciales de Caracas y Filipinas», en la obra colectiva La Armada española (IX). Ultramar, una marina global, editada por Desperta Ferro Ediciones (2026).
En este capítulo, se indica cómo la lista de proyectos para la constitución de una compañía de comercio privilegiada por acciones durante el siglo XVII es amplia. A imitación de lo que estaban haciendo ingleses, neerlandeses y franceses, y al calor de las políticas de los Austrias menores, fueron muchos los proyectos presentados que, sin embargo, no llegaron a buen puerto, principalmente por el carácter exclusivo y monopolístico del comercio hispano y los intereses comerciales de los lobbies mercantiles asentados en Sevilla, Cádiz, Bilbao y San Sebastián. Con el cambio de dinastía, las cosas fueron distintas. La provincia y el consulado comercial de San Sebastián lideraron un proyecto para la fundación de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas entre 1700 y 1728.
